Lo mejor está por venir
Quizás te has preguntado. ¿Por qué me asusta mucho
esta situación del COVID-19?
Hemos pasado muchas situaciones difíciles en la vida,
pero nunca una como esta. Somos los testigos presenciales de esta realidad,
como lo es esta gran pandemia mundial y sabemos cómo ha estremecido al mundo.
Y todos sabemos como ha
afectado a toda clase social, raza y color; desde el humilde trabajador hasta
el empresario más famoso. Todos somos testigos de esta gran hecatombe mundial y
lo peor es que no va a pasar tan rápido como algunos piensan sino que las
secuelas que quedan son alarmantes.
En medio de esta gran
pandemia subsisten muchos aspectos singulares que, debemos prestar atención para
que seamos de los sobrevivientes y enrumbar el futuro de esta humanidad.
Si eres de lo que
piensan que no hay futuro, eres de los que no ayudará en nada el progreso de
nuestra sociedad, pero si estás pensando cómo hacer e ingeniártela y descubrir
en que área puedes desarrollarte y emprender, entonces éste escrito es para ti.
Todos tenemos un
potencial, y sabemos en ocasiones hasta donde podemos llegar, y de lo que somos
capaces de realizar, solo esperamos una oportunidad, una luz que ilumine
nuestro destino, una idea por dónde empezar lo que queremos y de ahí en
adelante seremos indetenibles.
Alguien dijo: "Estamos
preparando a todos para lo que está por venir, porque sólo lo mejor está por venir
y debemos estar preparados para eso”, y la réplica inmediata “Recuerda que si nuestro
principal obstáculo somos nosotros, entonces somos indetenibles".
Si tu lograr superarte
a ti mismo, esto incluye miedo, e impedimentos y escusas, entonces estás listo
para lo nuevo que viene en camino. Procura no perder las oportunidades que
suelen venir sin avisar, y no pierdas tiempo cuando llegue el momento de
iniciar. Mientras tanto no te desesperes y ten calma, debes de estar siempre preparado
y vigilante para recibir el testigo que estas a punto de recibir.
Un consejo: Pon toda tu
confianza en Dios y no en lo mucho que sabes. Toma en cuenta a
Dios en todas tus acciones, y él te ayudará en
todo.
No te creas muy sabio; obedece a Dios y aléjate del mal; así te mantendrás sano
y fuerte. Demuéstrale a Dios que para ti él es lo más importante. Dale de lo
que tienes y de todo lo que ganes; así nunca te faltará ni comida ni bebida.
Proverbios 3: 5- 10 TLA


