miércoles, 10 de junio de 2020

La mejor actitud en los momentos difíciles


La mejor actitud en los momentos difíciles

Todo sabemos lo que es un momento difícil, un momento duro, en esos momentos cuando estamos intimidados y no sabemos qué hacer. Se nos quita el sueño, el apetito, nos descuidamos y nos aislamos. Y pensamos que Dios se olvidó de nosotros. Nos desesperamos, nos angustiamos, corremos, y algunos cambian de humor. Y tratamos mal hasta el que ni tiene la culpa. Muchos logran salir pero otros simplemente se quedan con esos momentos difíciles que dejan una huella en sus vidas, y viven el resto de sus vidas en amargura.
¿También es importante saber, que, o quienes producen estos momentos difíciles en nuestras vidas? ¿Que se gana o que se pierde, o tienen algún propósito en nosotros todas estas situaciones?
La palabra de Dios dice: Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. Salmos 34:19
Claro que si vamos a pasar momento duros en esta vida, es una realidad, estamos en un mundo imperfecto, sufriendo las consecuencias del pecado, y su naturaleza es producir, muerte, enfermedades, ruina, destrucción y toda clase de mal.
Es un error pensar en qué, si estás pasando por algún momento difícil, es porqué Dios te está castigando, no pienses de ese modo. Cristo dijo: En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Entonces es natural pasar por situaciones difíciles; pero si tenemos a Jesús de nuestra parte, y cómo él ya venció, entonces él sabrá ayudarnos para hacernos triunfadores efectivos.  
Dice su palabra: Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. 2 Corintios 2:14
Me gusta cuando leo este fragmento de su palabra, el cual nos lleva "siempre" en triunfo en Cristo Jesús. Y hago énfasis en la palabra "Siempre" es permanente no es ocasional. Es en todo y en cualquier tiempo. Este adverbio, para Dios es inmutable, así que no importa lo que estés pasando, porque siempre vas a salir victorioso, Jesús lo dijo y lo cumplirá. Siempre te dará la victoria.
Es importante que sepas qué en tu situación hay tres puntos de vista.
  1.  Como los ve Dios, y que quiere Dios en todo esto.
  2. Como lo mira el enemigo, y que logra el enemigo con todo esto.
  3. Como lo veo yo, y cuál debe ser mi actitud ante estas circunstancias.
Nuestro punto de vista debe ser con actitud de vencedor. No hay otro modo en el cual podamos ser victoriosos.
Para el idioma Chino, Japonés y el de Malasia. No hay una palabra para escribir crisis, sino que la misma palabra que usan para crisis es la misma que se escribe oportunidad. A sin que piensa lo y verás que es cuestión de actitud.
Los momentos difíciles los permite Dios para mostrar en nosotros su poder, su gloria, su favor. Y sacar lo mejor de nosotros.
Su palabra cuenta en el libro de Daniel una historia verídica de tres jóvenes llamados: Sadrac, Mesac y Abed-nego. Iban a ser lanzados en un horno de fuego de extrema densidad, simplemente por no adorar una imagen del rey de esa nación. Así que estaban en un gran problema, nada más y nada menos estaban enredados con el rey. No la tenían fácil.
Y sabe, como si Dios estuviera esperando ese momento para mostrarle a todos, e incluso al mismo rey. Que Dios no abandona a sus hijos, así estén en las peores situaciones, él los librará y los ayudará y les dará victoria. Puedo imaginar que Dios estaba diciendo: Les voy a mostrar a este sistema que mis hijos amados podrá pasar por el fuego, pero el fuego nada le hará.  
Era un momento propicio para que todos observaran el gran poder de Dios.
No olvides que estamos en este mundo pero no somos del mundo.
Jesús lo dijo cuando oraba por sus discípulos y por nosotros.
No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Juan 17:16
Entonces nuestra actitud debe ser cómo alguien que no pertenece a este mundo.
Cuando Jesucristo estaba en el Gólgota. El mundo veía cruz, martillos, clavos, espinas, marcas de latigazos, tortura. ¿Pero sabe que veía Dios? él veía, Salvación. ¡Aleluya!
El enemigo querrá destruirte porque esa es su función. Matar, robar y destruir. Pero el antídoto, es la obra redentora de Jesucristo, que es vida y vida en abundancia.
Vida en abundancia, no es derrota, no es fracaso, no es miseria, enfermedad, es todo lo opuesto, es una verdadera satisfacción de seguridad y paz y victoria en medio de las tormentas.
Algo así cuando en el evangelio de marcos 4, Jesús había dicho a sus discípulos que pasaría al otro lado, y si él lo dijo, así debería ser, pues nada lo detiene, nada lo intimida, no hay nada imposible para él. El es el Todopoderoso. Pero en medio del mar cuando iban en su barca se levantó una tempestad de viento, ni siquiera era de lluvia, sino de vientos huracanados que atormentaba el mar, y este levantaba gigantescas olas y el agua entraba a la barca y ellos sabían qué si entraba suficiente agua, se hundiría la barca y podrían perecer. Así que este pensamiento les embargó el miedo y asustado corrieron hasta donde estaba el maestro durmiendo. Jesús durmiendo en medio de la tempestad, que título tan contradictorio, pero sí, dormía porque las olas y el mar embravecido y las tormentas no le quitan el sueño a nuestro Señor. El se despierta porque sus discípulos lo hacen, y el atiende a su llamado.   
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? (Intimidado) ¿Cómo no tenéis fe?
Amigo aquí está la clave. La cuestión es tener fe.
A Cristo nada le preocupaba, nada le quitó el sueño. La cruz sí.
¿Sabes porque en la cruz si? Porque en la cruz estaba todos tus miedos, todos tus fracasos, todas tus derrotas, todas tus ruinas y todas tus enfermedades, y tu muerte. Pero él cargó todo eso en nuestro lugar, y se levantó de la muerte con una vida eterna para darnos esa misma vida y esa misma victoria.
¿Puedes creer en este acto sublime? Produce resultados satisfactorios y poderosos.
A mí me produce una certeza y una convicción tan poderosa, que en los momentos que recuerdo esto, cambia mi estado de ánimo y mi actitud y funciono mejor, soy más efectivo en todo lo que hago. Esto funciona, es una realidad tener esa confianza en Jesucristo, porque él es nuestro Señor y ayudador. No te dejará sin ayuda, él dijo: confiad. Entonces eso debes de hacer, del resto él se encargará, tú harás solo lo posible y el hará lo imposible.

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