No pierdas tu entusiasmo.
Sabemos que estamos viviendo tiempos difíciles, momentos muy duros para enfrentarlos, y nos cuesta porque en ocasiones carecemos de herramientas necesarias para poder salir a flote. Y esos tiempos nos aturde, nos desconciertan, y desequilibran nuestras emociones y lucimos muchas veces torpes ante ciertas situaciones.
Nos vemos muchas veces distraídos, apurados, ansiosos, preocupados y pensando un montón de cosas, y así pasan nuestros días. Y tratando de resolver esas situaciones difíciles, situaciones complicadas y nos olvidamos que tenemos de nuestro lado al mejor Padre, un Padre amoroso, consejero, ayudador, y queremos resolver todo con nuestras fuerzas y nos cansamos. Si dejamos que nuestro padre celestial nos ayude rendiremos más de lo que solos podríamos hacer.
Claro está, las cosas las tenemos que resolver nosotros mismos, pero dejando que Dios actúe como él lo sabe hacer. Quizás estés afrontando una situación difícil, pero Dios te promete que te dará sabiduría si se lo pides y decide creer que te ayudará y que pondrá palabras en tu boca, para hablar sabiamente, tomar decisiones sabias para un mejor resultado, así lo dice su palabra: si alguno desconoce alguna área, y le pide a Dios con fe que le ayude, entonces él te ayudará a resolver ese problema y te dará las salida de una manera sabia.
Te dará la tenacidad y la destreza para que puedas solventar esas situaciones complicadas que te cuesta solucionarlas por sí solo. A nadie le gusta quedarse estancado, todos queremos avanzar, crecer, lograr objetivos y tener éxito en todo lo que emprendemos.
Dios ha prometido ser nuestro ayudador, él más que nadie está pendiente de que puedas alcanzar tu máximo potencial, que seas exitoso en todo lo que emprendas.
De repente estás viviendo tu peor momento, estás pasando por una crisis emocional, crisis matrimonial, o financiera, y no sabes cómo hacer, y piensas que ya todo llegó a su final, y piensas colgar los guantes, o quizás no ves esa luz al final del túnel. Te sientes aturdido, sin ver una posible solución.
Pero te diré algo importante, Dios tiene para ti la mejor salida de ese problema, el final de esa adición, la sanidad de esa enfermedad, te dará las herramientas para que salgas del desánimo y no pierdas el entusiasmo.
Lo peor que puede suceder es que pierdas el interés en ti mismo, que no tengas el ánimo de continuar, que ya no tienes motivación, tu entusiasmo se esfumó, entonces te diré esto: Dios está aún de tu parte, él es un padre amoroso y ayudador por excelencia. No te dejará tirado en el suelo para siempre, te extenderá la mano para que logres salir victorioso de ese torbellino en el cual te encuentras.
No pierdas el entusiasmo porque Dios te llevará a dónde tú quieres estar, el entusiasmo es como una batería que te da esa energía que necesitas para avanzar incluso cuando piensas que ya no puedes. Si hoy amaneciste decidido a no continuar, en serio me dirás, sabe, nadie entiende mi situación, es muy dura, es muy difícil todo esto que estoy pasando.
Sé que quieres alcanzar metas, obtener tus objetivos, lograr graduarse lo más pronto posible y encontrar ese empleo que te lleve a la gran oportunidad de tu vida. Obtener más dinero, obtener la casa ideal, ese matrimonio estable; si tan solo consiguiera explorar ese talento que me lleve a mi realización, o tener una mejor personalidad. Podrás decir: si tan solo conociera a las personas dispuestas que me impulsen avanzar. Pero si sientes que carece de algo o de todo esto, que no tienes lo suficiente, que te han defraudado, te han quedado mal, ya no confías más en las personas, que te han herido, y es absurdo continuar.
Podrás tener todas estas excusas para lo lograr tu máximo potencial, y no seguir adelante, debes tener una nueva perspectiva, Dios te ofrece lo que realmente necesitas para que puedas salir de ese desánimo en cual se encuentran, de esa decepción, de esa falta de arrebato y que te levantes decidido a dar lo mejor de ti con entusiasmo y dedicación.
Tienes mucho que dar, que esa falta de algunas cosas no te detengan, no te estanques, no, debes de avanzar creer en Dios porque tienes cómo avanzar. Quizás no has podido ver en tu interior el gran potencial que tienes, eres una persona de experiencia, de audacia, es suficiente para continuar.
Su palabra dice, que los que confían en el Señor tendrán nuevas fuerzas. Debes de pensar y hablar diferente, debes de decir, lo voy a lograr, lo voy alcanzar, Dios está de mi lado. Y ¿sabes algo? Tienes cómo lograrlo, cómo salir de ahí de esa adición, de esa deuda, de esa tristeza, del miedo que te embarga, el temor y de la depresión.
Dios te aprueba, Dios te ayudará, él lo hará siempre, recuerde esto, los errores no te definen, no permitas que nadie te diga que no lo lograrás, así en estos momentos no tengas las mejores condiciones, pero sí sé, que si te mantienes entusiasmado ante cualquier circunstancia de seguro estará mejor. Te sentirás mejor.
Te diré algo importante, no dependas de las emociones, son cambiadas, y en ocasiones traicioneras. Confié más bien en los principios bíblicos, principios firmes, ellos te darán una estabilidad enorme ante cualquiera situación. Serás excelente en todo lo que hagas, prosperará, te irá bien, serás de ayuda a muchos, estarán felices contigo, serás admirado.
Si estás triste, desanimado, cansado, desalentado no pienses que todo se acabó, no, un no rotundo; no depende de su estado de ánimo, toda persona que depende de su estado de ánimo, termina haciendo las cosas mal. Es un error dirigir nuestra vida basada en emociones. Pero usted no es uno de eso usted decidió creerle a Dios y hacer todo bajo la dirección de Dios porque cuando es así, todas las cosas salen bien, y así estemos pasando por momentos difíciles estaremos animados para esperar la próxima estación del tren donde todo pasará y luego vendrá la calma, la respuesta de Dios sobre tu vida. Y sucederá “un” de repente, y todas las cosas cambiarán para mejor. Eso quiere Dios para tu vida.
