sábado, 17 de junio de 2023

Perdona tu pasado

 

 

Perdona tu pasado

Si aún caminas y vas hacia tu destino y aun recuerdas el pasado que tanto daño te causó, y no sabes cómo dejarlo atrás, porque no has aprendido como perdonar ese pasado, entonces tu avance cada día se hará más pesado.

Debes perdonar y me dirás ¿cómo crees que lo voy a perdonar si me ha hecho tanto mal? Usted no se imagina el daño que ha causado esa persona en mí. Pero ahí es donde el asunto se pone tenso, porque Dios dice que es en el perdón es cuando se libera las cargas y eres totalmente libre.

Perdonar no es olvidar es sanar las heridas y cuando llegue el recuerdo no hay dolor. Hay personas que necesitan perdonarse, a menudo le martilla su mente el error cometido, y eso lo aturde, no lo dejan avanzar, y más bien ha causado trauma y secuelas y otros pagan las consecuencias de esa falta de perdón.

Si no perdona no podrá fluir con libertad y no podrá alcanzar lo que realmente se proponga. Una vida llena de resentimientos causa enfermedades, sufres de una constante migraña, produce cáncer y destruye tus relaciones.

Observemos lo que Dios dice, él sabe porque es nuestro creador y él sabe de qué manera funcionamos de la mejor manera. Todo en algún momento de nuestras vidas hemos sido ofendidos, marcador por un trauma, afectado por un episodio muy desagradable, y no puedo olvidarlo. Entonces que hacer. Dios dice que solamente viniendo a él, se conseguí la cura para la falta de perdón. Porque se necesita amor, y ese amor es el amor de Dios sobre nuestras vida, y cuando esta ese amor de Dios sobre nuestras vidas, entonces sentimos la necesidad de perdonar sin ninguna objeción.

Dios sabe lo que ha marcado su vida, lo que te ha hecho tanto mal y Dios sabe que de esa manera no puede fluir hacia tu realización, tener una vida feliz, y jamás podrás tener una vida totalmente satisfecha de ese modo. De no ser así, tendrás algunas cosas buenas y otras muchas de sobra, pero si tienes resentimientos no eres totalmente libre.

Sé lo difícil que puede ser vivir arrastrando recuerdo que dañan, recuerdo que dejan un sabor amargo, pero debemos ser libre de ese resentimiento, confía en Dios que te ayudara por medio de su hijo Jesucristo, solo él puede hacerte libre.

Su palabra dice: si el hijo del Dios os libertare seréis verdaderamente libres. Así es mi amigo, así como lo escuchas, seréis verdaderamente libre. Así es nuestro Dios, siempre ofreciendo la solución de nuestros problemas.

 

lunes, 12 de junio de 2023

No tengas miedo

 No tengas miedo

El temor está haciendo estragos justo en este tiempo, tenemos temor y miedo casi por todo, es horrible pero es nuestra realidad. Cómo hay personas que al hablar lo primero que muestran es el miedo, quizás tengan razón, muchos sufren las consecuencias, y vemos personas sufriendo accidentes cardiovasculares, fatiga mental, hipertensión arterial, y muchas más complicaciones.

Lo que más daña a una persona es que el miedo lo embargue totalmente, porque es algo interno; es difícil pelear con algo que uno no ve, y en este caso el miedo está dentro de nosotros, altera todos nuestros sentidos, daña nuestra salud, y perjudica nuestras relaciones.

El miedo y la fe están dentro de nosotros, pero se activa en nosotros al que decidamos creerle. Tanto el miedo como la fe nos acompaña a todos lados, al acostarnos, al despertar, si vamos a salir a hacer algunas diligencias llevamos tanto el miedo como la fe con nosotros. Llevamos vidas inseguras. Porque todos tenemos vidas sujetas a la inseguridad, casi todo despierta sospecha. Sin embargo queremos sentirnos seguros, dar pasos firmes, porque es desagradable vivir con el miedo al acecho.

Entramos sin querer en el juego del miedo, sentimos voces interna que nos dice que perderemos todo, que algo malo nos aguarda, que algo peligroso se acerca y nada nos podrá librar. Que vamos a morir muy pronto, que voy a quedar arruinado, no veo que nada mejore.

Es horrible como el miedo juega con nuestra mente, y lo peor es que caemos en su juego, y le creemos todo lo que nos dice en nuestra mente. Una cosas es tener prudencia, pero otra cosas es vivir bajo terror. El miedo llega sin que nadie lo invite, nos invade sin permiso, nos castiga sin piedad, y sufrimos las consecuencias más feroces del temor. Es cierto que algunas cosas  llegan a nuestra imaginación y nos perturba, pero no quiere decir que sucederá.

El miedo te dice no lo vas a lograr, no podrás avanzar, no superarás esta enfermedad, esta adicción acabará con tu vida, la familia se va a derrumbar, no podrás graduarte, no podrás emprender tu propio negocio, esta enfermedad es para muerte y no tendrás salud nuevamente.

Usted decide si cree todo esto, o decide creerle a Dios. Lo que Dios dice es mejor, son palabras produce aliento y resguardo, con el propósito de producir en ti, confianza, seguridad y vida. ¿Lo puedes creer? ¡Bueno quizás! Entonces no permitas que tus pensamientos te destruyan.

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