Nuestro esfuerzo se agota
Nuestro esfuerzo se agota cuando estamos pasando por una circunstancia adversa, y luchamos con tus propias fuerzas hasta agotarnos porque no vemos resultados rápidos, más bien nos frustramos. No te desgaste haciendo fuerza por tus propios medio para salta ese episodio de tu vida, sino que confía realmente en nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Porque él lo hará si tú lo permites que lo haga.
Esforzarse en querer solucionar algo que escapa de tus manos es en vano, porque muchas veces no sabemos cómo hacer y cómo reaccionar ante ciertas circunstancias adversas. Entonces nos desgatamos pensamos como hacer, y resulta que si confía plenamente en Dios él te ayudará, eso sí sin angustiarte.
Debes de avanzar, no te quedes de brazos cruzados, sino acciona en tus responsabilidades a diario, pero en la adversidad que te atormentas déjala a Dios, en oración y fe puedes descansar en él. Y el hará, de una manera que te sorprenderás. Porque después que todo ese percance pase, entonces el mismo te perfeccionará, te afirmará, y te establecerá fielmente.