viernes, 10 de julio de 2020
Siéntete bien contigo mismo
Siéntete bien contigo mismo.
Job 36:11 PDT
Si obedecen y le rinden servicio, pasarán el resto de su vida en prosperidad, y sus años estarán llenos de satisfacción.
Aprende a sentirte bien contigo mismo, no te quedes anclado en las quejas y en tus molestias, no vivas toda la vida pensando que eres una pérdida de tiempo, que nada te sale bien, que eres un desastre total. Recuerda, Dios está de tu parte y debes de visualizar tu vida en camino a la realización, no te enfoques en tus defectos, has alcanzado mucho y de seguro seguirás alcanzando más. Convierte tus defectos en virtudes, saca provecho de lo que otro pueden criticar, tienes mucho para dar, dale la vuelta a los defectos y úsalos a tu favor. Siéntete bien sabiendo que vas en ascenso.
No te critiques sintiéndote hipócrita, por no avanzar lo suficiente, no seas duro contigo mismo, la crítica en cierto modo te ayuda, pero no permitas que crezca como un monstruo y te dañe, no lo permitas, toma el control y en cierta medida úsala para crecer y madurar. Si no estás bien contigo mismo, no lo estarás con otros. Su palabra dice: Andad en amor, como también Cristo nos amó.
No te auto-condenes, pensando que no eres digno de alcanzar y tener una familia estable, una vida digna, de tener el respeto y la valoración entre los tuyos, por que no cumples el estándar para merecerlo. No creas que no tienes con qué, así qué no te limites en alcanzar tus sueños, tus metas, y tus proyectos de vida; la auto-condenación te limita, te entorpece y no te deja avanzar.
No te culpes, por no lograr criar a tus hijos cómo querías, por no hacer el negocio que deseabas, por dejar pasar y perder algunas oportunidades. Rechaza la idea que por culpa tuya las cosas están de ese modo, quizás eres responsable de algo, pero lo puedes enmendar, todos tenemos la oportunidad de corregir, la grandeza está en corregir y no volver a repetir el mismo error. Pero no vivas hundido en la culpa, de ese modo se agudizarán las cosas. La culpa te aisla, te enfría y te aleja de los tuyos.
Todos tenemos que lidiar con algo a diario. Lidiamos con nuestras responsabilidades, con los compromisos, con nuestra familia, con la empresa, con nuestro entorno, y todo esto es normal para nuestra vida. Pero lidiar con nosotros mismo es complicado, porque no podemos separarnos, dormimos y nos levantamos y aun seguimos ahí, esté molesto o contento aún sigo ahí, así que no puedo desligarme. Pues no puedo andar toda la vida descontento conmigo mismo, debo de sentirme bien tal y como soy, para poder funcionar y vivir. Así que no puedes librarte de ti mismo, entonces olvida esa idea, por que estar molesto con uno mismo no nos beneficia en nada.
Dios está de tu parte. Aún no ha terminado contigo. Si otros te critican, no estimes sus críticas, Dios es tu creador y Dios está trabajando en ti, aun no ha terminado, Dios es el alfarero y tu eres la obra de sus manos. Di, no se preocupen, aún Dios trabaja conmigo, voy en buen camino, cada día es mejor, no me doy por vencido, si aún tengo vida entonces tengo oportunidad.
Muchas veces quieres controlar todo y eso no es bueno, deteriora y agota tu vida; tratar de tener todo controlado no es saludable, no puedes pretender tener todo bajo control, habrán cosas que se te escapen de las manos, y en eso quiero que comprendas porque, debes tener paz, en el momento cuando algo se sale de control. Se tiene la virtud de controlar algunas cosas, pero otras tantas no se pueden; empieza contigo mismo, el auto control es parte de tu excelencia. Dios ha prometido darnos su Espíritu Santo y en él está el fruto del dominio propio, así que aprende a ejercitar el control de las emociones y acciones, porque con facilidad se pierde la paz. Si aprendes a tener el control de tus reacciones de seguro te sentirás bien contigo mismo.
Debes de aceptarte tal y como eres. Debes mirarte como la persona que está en el camino hacia la excelencia, en Dios está la fórmula de crecer cada día, debes de proponerte al cambio constante de mejorar; no aceptes el conformismo en tu vida y sigue avanzando, olvida ciertamente lo que queda atrás y extendiéndete a lo que está adelante. Tienes el favor de Dios, él es tu ayudador, él es el blanco a seguir, él es nuestro mayor ejemplo, él es nuestro salvador por excelencia. Pon la mirada en lo qué él está haciendo en tu vida, porque te ama, y su favor está a tu favor.
No vallas en contra tuya. Aun hay camino por recorrer, piensa todo lo que implica ir en tu contra, aun te falta, pero vas en el proceso, aún te falta, pero no te detengas, sé que lo puedes lograr, lo puedes alcanzar, no te des por vencido.
¿Te has preguntado qué necesitas mejorar, para crecer y saltar al otro nivel? No veas al que está a tu lado para culparle por tu error. No digas que no has cambiado porque la otra persona no ha cambiado, tu puedes, comienza hoy mismo, da el primer paso, no mires al otro porque se necesita que te enfoques en tu transición para que logres tu propósito, porqué hoy se trata de ti. Debes de sentirte realizado, bien contigo mismo, por que estás en el camino correcto, que no ha sido fácil pero lo lograrás. ¿Que necesitas para sentirte bien contigo mismo? Ser sincero y saber que sí se necesita mejorar, emprende el cambio, y procura de corazón para saltar al otro nivel.
Cultiva tanto en ti, hasta que te sientas bien contigo mismo. Has una lista de los errores y no te auto-condenes, sino busca la manera de como superar esos errores, para avanzar; si eres amargado, si eres obstinado, si se ha perdido muchas cosas por tu culpa, pues todo esto no es el fin, se puede mejorar. Di, buscaré la manera de superar ésta actitud. Y lo lograré, Dios está de mi parte, tengo su aprobación, su favor, así que no estoy solo en esto, Dios está de mi lado.
Es más fácil cuando te sientes bien consigo mismo. Si no tienes la persona ideal, si no tienes el empleo deseado, si no ganas lo suficiente, nada te alcanza, no logras cumplir tus metas, no sabe como salir de esta situación, nada parece mejorar, el esposo gruñón y agresivo no se le ve el cambio, la esposa no colabora en la relación, no vez la luz al final del túnel, solo ves nubarrones y vientos tempestuosos. Pero si estás bien contigo mismo lo otro se gestionará desde una expectativa distinta, con objetividad y esfuerzo. Porque el motor eres tú, si tú estás bien lo externo es manejable, lo externo no puede dominarte, controlarte, porque te desgastarás. Comprendes de una vez por todas, Dios está en ti, y por ti; él es tu principal combustible para continuar en la vida y lograr todo lo que te proponga.
Tienes el favor de Dios, él aun piensa en ti, tu eres su obra maestra, ha llamado la atención de Dios sobre tu vida. El te cuida mientras duermes, deberías estar muerto y aún tienes vida, porque él lo ha permitido así. Él te ama de una manera incalculable, su amor no tiene límites, te ama incondicionalmente; y es bueno que lo entiendas de ésta manera, si logras internalizar esta información vivirás mejor, estarás seguro y confiado que tu vida está en buenas manos, porqué él te hará vivir realizado. Entonces estarás bien contigo mismo. Y podrás decir cómo lo dijo el salmista: Dios mío, tú cumplirás en mí todo lo que has pensado hacer. Tu amor por mí no cambia, pues tú mismo me hiciste. ¡No me abandonarás!
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