Nuestra vida en una encrucijada
Estamos viviendo como si estuviéramos en una encrucijada, y es el momento apropiado para tomar una decisión. Aunque no es fácil pero se debe tomar una decisión en estos momentos. Porque la vida en ocasiones consiste en tomar decisiones. Lamentamos por haber perdido muchas cosas en nuestras vidas, por no saber aprovechar las oportunidades, por quedarnos con las manos vacías, por sentir el látigo de la recriminación por haber hecho mal las cosas. Pero no debo quedarme hundido en ese hueco, hundido en el remordimiento, en la culpa o en la falta de perdón. Dios está de nuestra parte y él quiere ayudarnos, socorrernos, él siempre va a extender la mano para que podamos salir de ese atolladero en el cual nos encontramos hundidos.
La situación no es fácil, el problema cada día se agrava, el ambiente no se ve que mejora, el matrimonio está empeorando, me ha costado obtener el título universitario, no sé cómo cancelar mis deudas, y mi hija está cada día más lejos de mi. Te diré esto, solo no podemos cambiar las circunstancias, estamos obligados a confiar en Dios, sin él no podemos hacer nada, su ayuda está siempre dispuesta para nosotros. Su amor es incondicional, él dice: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Su amor no depende de ti, de tu perfección, o de tu fidelidad, depende totalmente de él, es incondicional, sin barreras, sin límites, te ha amado con amor eterno. Amigo, no tomes una decisión sin tener a Dios en tu ecuación, piensa por un momento, si la decisión que tomarás beneficia tu vida y la de los tuyos, es un momento crucial para tu vida, estoy seguro que si toma a Dios en cuenta él te llevará a la mejor decisión en tu encrucijada.
Recuerde que todos pasamos por situaciones adversas, situaciones difíciles, en todos los ámbitos, en la salud, en la finanzas, en lo sentimental, en la familia, en los estudios, entre otras. Y pareciera que todo es como un castigo, que soy el único que paso por esta situación complicada, estoy luchando con esta adicción y no puedo superarlo, siempre tengo que luchar con esta depresión, pareciera que siempre estaré en este mismo nivel, como si no hay más nada por alcanzar o no puedo avanzar, ¿será que nunca saldré de esta rutina, a lo grandioso de mi vida?
Aunque esos momentos difíciles solo parezca permanente para nosotros, eso no quiere decir que para Dios también lo será, Dios no permitirá que usted entre en una situación difícil y no le dará la salida. No, no piense eso, él estará dispuesto y listo para ayudarle. Incluso si es su culpa, si usted mismo ha causado ese problema. Dios no lo hubiera permitido entrar en esa situación si no estuviera una salida. Dios no es como nosotros, nosotros solo vemos el hoy y lo difícil que la estamos pasando, pero Dios conoce el final grandioso que él puede ofrecer.
Estoy seguro que estás a punto de salir de tu problema, de esa enfermedad, de esa adicción, de esa deuda, de ese problema legal, pronto nacerá tu salvación, tu luz, tu solución. El problema no vino para quedarse en usted, no, ese problema pronto, muy pronto pasará. Dios sabrá cuidarlo para que no perezca en esa situación difícil que usted está pasando, en esa situación en la que has pensado que no tiene salida.













