Acércate confiadamente a Dios
No debes por ninguna circunstancia apoyarte en tu
experiencia y en tu propia prudencia, conocimiento y sabiduría, porque de
seguro tendrás errores con márgenes notables. Y la idea es no seguir cometiendo
los mismos errores cada vez. No podemos pasar la vida cometiendo esos mismos
errores que tanto daño nos han causado, de eso nos enseña su palabra.
...el necio repite su necedad. Proverbios 26:11 NTV
De repente las cosas no
han marchado como lo esperabas, sientes que estas cometiendo los mismos
errores, es tiempo de corregir y enmendar, en Dios es la única manera que
podemos decir, que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una
persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! Quizás
te has caído, no te preocupes vuelve a levantarte, si estuviste un tropezón
aprende a levantar un poco más los pies, si te resbalaste, levántate sacúdete y
continuas. La caída es parte del proceso, no todo ha terminado cuando uno se
cae, hay oportunidad, no te dejes torturar por tu mente, no permitas que tu
mente sea tu verdugo, estamos acostumbrado muchas veces a sentirnos derrotado
cuando hemos tropezado y nuestra mente nos condena diciéndonos que: "todo
se acabó""no soy bueno para nada". O aún peor vivir del qué
dirán, cuando tú mismo sabes que Dios te ha perdonado, te ha restituido y te a
coronas de favores por medio de su hijo Jesucristo.
No debes sentirte
devastado, aturdido por haber fallado, muchos menos pensar que no tienes otra
oportunidad, el único que fue perfecto en todo, fue Jesús el hijo de Dios. Se
mantuvo sin pecado aun siendo hombre, para ayudarnos y poder compadecerse de
nosotros y de nuestras debilidades.
Porque
no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Acerquémonos,
pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4: 15- 16.
No puedes decir que no tienes ayuda, que estás desamparado, porqué tienes
un ayudador por excelencia alguien que te comprende realmente tal cual cómo
eres, no necesitas esconderte, ni mostrar otra cara, ni aparentar, tampoco
ocultar la realidad, él sabe quién eres, él no te recriminará ni te condenará
ahora que estás en la gracia. A lo contrario si le crees a sus promesas y todo
lo que esta decretado para ti, lo alcanzarás y podrás disfrutar de su
bendiciones.
Jesús no va permitir que una persona llegues a su lado y no le pueda
brindar su ayuda, él nos ha enseñado que no se puede negar así mismo, no
dejaría a ninguna persona sin su debida solución o salida del problema donde se
haya metido, Jesús te dará las herramientas necesarias para qué te mantengas en
pie ante cualesquiera sea tus circunstancias. Él promete estar con nosotros en
todo momento, no nos dejará ni nos abandonará. Debes tener esto siempre
pendiente, siempre podrás contar con él.
No debes por ninguna circunstancia apoyarte en tu
experiencia y en tu propia prudencia, conocimiento y sabiduría, porque de
seguro tendrás errores con márgenes notables. Y la idea es no seguir cometiendo
los mismos errores cada vez. No podemos pasar la vida cometiendo esos mismos
errores que tanto daño nos han causado, de eso nos enseña su palabra.
...el necio repite su necedad. Proverbios 26:11 NTV
De repente las cosas no
han marchado como lo esperabas, sientes que estas cometiendo los mismos
errores, es tiempo de corregir y enmendar, en Dios es la única manera que
podemos decir, que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una
persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! Quizás
te has caído, no te preocupes vuelve a levantarte, si estuviste un tropezón
aprende a levantar un poco más los pies, si te resbalaste, levántate sacúdete y
continuas. La caída es parte del proceso, no todo ha terminado cuando uno se
cae, hay oportunidad, no te dejes torturar por tu mente, no permitas que tu
mente sea tu verdugo, estamos acostumbrado muchas veces a sentirnos derrotado
cuando hemos tropezado y nuestra mente nos condena diciéndonos que: "todo
se acabó""no soy bueno para nada". O aún peor vivir del qué
dirán, cuando tú mismo sabes que Dios te ha perdonado, te ha restituido y te a
coronas de favores por medio de su hijo Jesucristo.
No debes sentirte
devastado, aturdido por haber fallado, muchos menos pensar que no tienes otra
oportunidad, el único que fue perfecto en todo, fue Jesús el hijo de Dios. Se
mantuvo sin pecado aun siendo hombre, para ayudarnos y poder compadecerse de
nosotros y de nuestras debilidades.
Porque
no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Acerquémonos,
pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4: 15- 16.
No puedes decir que no tienes ayuda, que estás desamparado, porqué tienes
un ayudador por excelencia alguien que te comprende realmente tal cual cómo
eres, no necesitas esconderte, ni mostrar otra cara, ni aparentar, tampoco
ocultar la realidad, él sabe quién eres, él no te recriminará ni te condenará
ahora que estás en la gracia. A lo contrario si le crees a sus promesas y todo
lo que esta decretado para ti, lo alcanzarás y podrás disfrutar de su
bendiciones.
Jesús no va permitir que una persona llegues a su lado y no le pueda
brindar su ayuda, él nos ha enseñado que no se puede negar así mismo, no
dejaría a ninguna persona sin su debida solución o salida del problema donde se
haya metido, Jesús te dará las herramientas necesarias para qué te mantengas en
pie ante cualesquiera sea tus circunstancias. Él promete estar con nosotros en
todo momento, no nos dejará ni nos abandonará. Debes tener esto siempre
pendiente, siempre podrás contar con él.





