viernes, 26 de junio de 2020

Libres de condenación




Libres de condenación.
Romanos 8:1.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. 
Hoy quiero hablarte del peligro de la condenación que existe en las mentes de algunas personas, lo dañino que es, y como perjudica las vida de esas personas en toda las áreas. 
¿Como es una persona bajo condenación?
Tiene culpabilidad, no se ha perdonado por los errores del pasado, entonces viven vidas suprimidas, aturdida, sin libertad y sin motivación. Es un verdadero problema que gira al rededor en todo lo que hace. Eso trae secuelas y no te deja avanzar, eso enferma, eso cansa, daña la salud y entonces salen los tumores, las úlceras, los síntomas depresivos como: estado de ánimo irritable, dificultad para conciliar el sueño, cambios en el apetito, pérdida de peso, cansancio y falta de energía, sentimientos de inutilidad, odio así mismo, solo por la culpabilidad.
Es horrible vivir bajo este estado de condenación.
Que es condenación: sentencia, castigo, privado, o aislado. 
En el original griego. (Condenación) Katakríno... kata- abajo. Kríno- decidir, distinguir.
Entonces el versículo podemos leerlo de esta manera: Ninguna distinción baja hay para los que están en Cristo Jesús. No tienes una distinción pequeña, no puedes verte de ese modo, auto pronunciándose lo que no eres. Estamos llamado a vivir libres de autocondenación. 
¿Que me lleva a la condenación? La culpabilidad. 
¿Que es culpabilidad? Es la responsabilidad de asumir el error, y llevar las consecuencias y no buscar soluciones cuando si las hay.
 Cristo nos hizo libre de toda culpabilidad y de toda condenación.  
Es el motivo por el cual no estamos condenado al fracaso, a la ruina, a la miseria, a la enfermedad, ni al maltrato, ni a la humillación. 
Debes de decidir a salir de toda acción que te lleve a la autocondenación. No te auto castigues por tus actos. No te culpes por tus errores. Vive una vida plena, lleva tu vida a la realización de tus metas y proyectos.
Tienes el favor de Dios sobre tu vida, el ha prometido ayudarte, el nos enseña sus principios y nos guía a la victoria siempre. 
¿Has escuchado hablar de las buenas nuevas?
Las buenas nuevas es el mensaje de Dios para sus hijos, para todos aquellos que desean tener un nuevo comienzo, los que están cansados de esa vida de derrota, de fracaso y frustración. Para aquellos que quieren mas y quieren salir de la rutina, porque saben que pueden dar mas y pueden lograr más, aquellos que aun sueñan, aquellos que quieren hacer algo, aquellos que al despertarse saben que tienen motivo de seguir viviendo, aquellos que lo duro y difícil de la vida no es para rendirse, sino para aprender, aquellos que se levantaron del fracaso y sabe que pueden seguir adelante y lo pueden lograr, aquellos que se resisten a que sus sueños mueran. Para esto son las buenas nueva de salvación.
Y las buenas noticias es que debe de existir un arrepentimiento, y arrepentimiento es metanoia, un giro a 180 grados.
Te daré tres punto por el cual haces bien en ponerlo en práctica.
1.) Toma la decisión de avanzar en tu acciones a diario.
No somos perfectos, corrige a diario, y esa corrección debe ser sin condenación. Sabes que debemos mejorar a diario en todo, en el trato, en las relaciones, en conducta y formas de ser. Recuerda que si quieres un cambio, pues no será posible si sigues con la misma acción que produjo ese problema.
2.) No permitas que el pasado obstaculice tu futuro. 
Muchos no avanzan porqué aún viven del pasado. Olvida lo bueno y lo malo que fue el pasado, no te ancles en la ilusión, no escapes de tu realidad del presente refugiado en el pasado. 
3.) Empieza ya, ahora mismo. 
Con Cristo, las personas; cuentan con todos los recursos necesarios para hacer cualquier cambio que deseen. No esperes que la situación mejore para iniciar, que vengan mejor tiempo, el tiempo es hoy. Nunca diga que es tarde o muy temprano, inicia hoy, hoy es tu día, mañana puede ser tarde. 

jueves, 25 de junio de 2020

Las aflicciones en este mundo, no es castigo de Dios.



Las aflicciones en este mundo, no es castigo de Dios. 

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33.
Muchas veces pensamos qué por estar pasando por un momento difícil en nuestra vida es porque Dios nos está castigando, y no debes de tener ese tipo de pensamientos si estás en Cristo. El nos a librado de toda maldición, y de toda condenación. No hay condenación para los que están en sus brazos. 
No caigas en el error de pensar qué, si estás pasando por un momento difícil es por que estás pagando las consecuencias por el castigo que merecías, y resulta qué no es así. Jesucristo lo dijo muy bien, en el mundo tendréis aflicción, momentos difíciles, pero él dijo que confiemos, que él ya venció y sabe como ayudarnos a vencer en todo momento difícil que podamos estar pasando.
En este mundo imperfecto pasaremos toda clase de mal, la garantía está en creer correctamente todo lo que Jesús nos dijo respecto a su ayuda, que debemos creer en él y él nos ayudará. 
Cuando pienses que tus momentos malos son porqué estás mal con Dios, rechaza esos pensamientos; los momentos difíciles es parte de este mundo actual, no es porque estás mal con Dios, no. Todos los malos momentos que pasamos tiene muchos motivos, solo tu sabes cual es ese motivo. Por ejemplo, el problema con la finanzas muchas veces se deben a la mala administración, o falta de oportunidad. La salud, por los desarreglos que hemos tenido y en un momento de nuestras vidas se pasa factura y la edad no perdona. Problemas familiares por desconocer muchos factores que creemos que no son importantes y cometemos errores y luego no sabemos como afrontarlo y sufrimos las causas, y así cada cosa en su área.
Pero no creas que si estás pasando por un momento difícil es porqué Dios te está castigando. No, mas bien él lo advirtió, que sería duro la vida en este mundo, también dijo que él mismo nos ayudaría, si aprendemos a confiar en él, así que no dudes en pedirle que te ayude, él lo hará sin ningún problema. 
Así que confiar en el Creador significa qué, espero con firmeza lo que he pedido y estoy esperando, sé que con esa firmeza sucederá, que funcionará de una forma determinada y con seguridad, por que para mí no es fácil hacerlo, pero sí puedo esperar y confiar al que lo puede hacer. Yo confiaré y tú actuará.











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