sábado, 2 de mayo de 2020

Acércate confiadamente a Dios



Acércate confiadamente a Dios

No debes por ninguna circunstancia apoyarte en tu experiencia y en tu propia prudencia, conocimiento y sabiduría, porque de seguro tendrás errores con márgenes notables. Y la idea es no seguir cometiendo los mismos errores cada vez. No podemos pasar la vida cometiendo esos mismos errores que tanto daño nos han causado, de eso nos enseña su palabra.
 ...el necio repite su necedad. Proverbios 26:11 NTV
De repente las cosas no han marchado como lo esperabas, sientes que estas cometiendo los mismos errores, es tiempo de corregir y enmendar, en Dios es la única manera que podemos decir, que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! Quizás te has caído, no te preocupes vuelve a levantarte, si estuviste un tropezón aprende a levantar un poco más los pies, si te resbalaste, levántate sacúdete y continuas. La caída es parte del proceso, no todo ha terminado cuando uno se cae, hay oportunidad, no te dejes torturar por tu mente, no permitas que tu mente sea tu verdugo, estamos acostumbrado muchas veces a sentirnos derrotado cuando hemos tropezado y nuestra mente nos condena diciéndonos que: "todo se acabó""no soy bueno para nada". O aún peor vivir del qué dirán, cuando tú mismo sabes que Dios te ha perdonado, te ha restituido y te a coronas de favores por medio de su hijo Jesucristo.
No debes sentirte devastado, aturdido por haber fallado, muchos menos pensar que no tienes otra oportunidad, el único que fue perfecto en todo, fue Jesús el hijo de Dios. Se mantuvo sin pecado aun siendo hombre, para ayudarnos y poder compadecerse de nosotros y de nuestras debilidades.
Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4: 15- 16.
No puedes decir que no tienes ayuda, que estás desamparado, porqué tienes un ayudador por excelencia alguien que te comprende realmente tal cual cómo eres, no necesitas esconderte, ni mostrar otra cara, ni aparentar, tampoco ocultar la realidad, él sabe quién eres, él no te recriminará ni te condenará ahora que estás en la gracia. A lo contrario si le crees a sus promesas y todo lo que esta decretado para ti, lo alcanzarás y podrás disfrutar de su bendiciones.
Jesús no va permitir que una persona llegues a su lado y no le pueda brindar su ayuda, él nos ha enseñado que no se puede negar así mismo, no dejaría a ninguna persona sin su debida solución o salida del problema donde se haya metido, Jesús te dará las herramientas necesarias para qué te mantengas en pie ante cualesquiera sea tus circunstancias. Él promete estar con nosotros en todo momento, no nos dejará ni nos abandonará. Debes tener esto siempre pendiente, siempre podrás contar con él.
No debes por ninguna circunstancia apoyarte en tu experiencia y en tu propia prudencia, conocimiento y sabiduría, porque de seguro tendrás errores con márgenes notables. Y la idea es no seguir cometiendo los mismos errores cada vez. No podemos pasar la vida cometiendo esos mismos errores que tanto daño nos han causado, de eso nos enseña su palabra.
 ...el necio repite su necedad. Proverbios 26:11 NTV
De repente las cosas no han marchado como lo esperabas, sientes que estas cometiendo los mismos errores, es tiempo de corregir y enmendar, en Dios es la única manera que podemos decir, que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! Quizás te has caído, no te preocupes vuelve a levantarte, si estuviste un tropezón aprende a levantar un poco más los pies, si te resbalaste, levántate sacúdete y continuas. La caída es parte del proceso, no todo ha terminado cuando uno se cae, hay oportunidad, no te dejes torturar por tu mente, no permitas que tu mente sea tu verdugo, estamos acostumbrado muchas veces a sentirnos derrotado cuando hemos tropezado y nuestra mente nos condena diciéndonos que: "todo se acabó""no soy bueno para nada". O aún peor vivir del qué dirán, cuando tú mismo sabes que Dios te ha perdonado, te ha restituido y te a coronas de favores por medio de su hijo Jesucristo.
No debes sentirte devastado, aturdido por haber fallado, muchos menos pensar que no tienes otra oportunidad, el único que fue perfecto en todo, fue Jesús el hijo de Dios. Se mantuvo sin pecado aun siendo hombre, para ayudarnos y poder compadecerse de nosotros y de nuestras debilidades.
Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4: 15- 16.
No puedes decir que no tienes ayuda, que estás desamparado, porqué tienes un ayudador por excelencia alguien que te comprende realmente tal cual cómo eres, no necesitas esconderte, ni mostrar otra cara, ni aparentar, tampoco ocultar la realidad, él sabe quién eres, él no te recriminará ni te condenará ahora que estás en la gracia. A lo contrario si le crees a sus promesas y todo lo que esta decretado para ti, lo alcanzarás y podrás disfrutar de su bendiciones.
Jesús no va permitir que una persona llegues a su lado y no le pueda brindar su ayuda, él nos ha enseñado que no se puede negar así mismo, no dejaría a ninguna persona sin su debida solución o salida del problema donde se haya metido, Jesús te dará las herramientas necesarias para qué te mantengas en pie ante cualesquiera sea tus circunstancias. Él promete estar con nosotros en todo momento, no nos dejará ni nos abandonará. Debes tener esto siempre pendiente, siempre podrás contar con él.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Entrada destacada

No pierdas tu entusiasmo

  No pierdas tu entusiasmo. Sabemos que estamos viviendo tiempos difíciles, momentos muy duros para enfrentarlos, y nos cuesta porque en...